
Una imagen de baja resolución se ve bien en miniatura, pero se estropea en cuanto la amplías, la imprimes o la usas de fondo. Aumentar la resolución significa añadir píxeles, y hacerlo bien significa que esos píxeles nuevos parezcan detalle real y no desenfoque. Así se hace gratis, en tu navegador.
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Para pantallas, iguala la resolución del monitor: 1920×1080 para Full HD y 3840×2160 para 4K. Para imprimir, multiplica el tamaño en pulgadas por 300, el estándar habitual para fotos nítidas (1 pulgada = 2,54 cm).
| Tamaño de impresión | Píxeles a 300 PPP |
|---|---|
| 10×15 cm | 1200 × 1800 |
| 13×18 cm | 1500 × 2100 |
| 20×25 cm | 2400 × 3000 |
| A4 (21×29,7 cm) | 2480 × 3508 |
Para elegir el factor, divide los píxeles que necesitas entre los que tienes y redondea hacia arriba. Una foto de 1000 px de ancho para una copia de 20×25 cm (2400 px) necesita 2,4x, así que elige 4x.
Ampliar no puede añadir información que la cámara nunca captó, pero tampoco tiene por qué empeorar la imagen. Un redimensionado simple difumina los bordes porque solo promedia píxeles vecinos. Esta herramienta usa un modelo neuronal de superresolución para imágenes pequeñas, que reconstruye bordes y texturas verosímiles, y un remuestreo progresivo para las grandes, que amplía por pasos para mantener los bordes nítidos. Después se aplican la nitidez y la recuperación de detalles.
En la mayoría de fotos puedes ampliar 2x-4x sin desenfoque ni bloques visibles. Las imágenes muy pequeñas o muy comprimidas también mejoran, pero no pueden recuperar detalle que nunca se captó.
En ordenador, hasta 8192 píxeles en el lado largo (unos 42 megapíxeles). En móviles, hasta 4096 píxeles (unos 15 megapíxeles) para que el navegador no se quede sin memoria.
Sí. Sin registro, sin marca de agua y sin límites, y la imagen se procesa en tu navegador: nunca se sube.