¿Qué es el generador de códigos QR gratis?
Es un generador de códigos QR online y gratuito para enlaces, texto, correo electrónico, números de teléfono, SMS y accesos Wi-Fi. Eliges los colores y el nivel de corrección de errores y descargas el código en PNG o en SVG para imprimirlo al tamaño que quieras. Si los colores que eliges tienen poco contraste para escanearse bien, la herramienta te avisa antes de descargar.
Los códigos son estáticos: el contenido va guardado en el propio dibujo, así que nunca caducan, no pasan por el servidor de nadie y siguen funcionando sin cuenta ni suscripción. Es una de las seis herramientas gratuitas de Free Image Scaler y, como las demás, funciona en tu navegador. Más abajo explicamos qué obtienes exactamente y cómo hacer un código que se escanee siempre.
Qué crea este generador de códigos QR
Este generador de códigos QR gratis convierte un enlace, un texto, un correo, un número de teléfono, un SMS o los datos de tu Wi-Fi en un código QR que puedes descargar en PNG o SVG. El código se crea en tu navegador y contiene directamente tu información. No hay cuenta, ni seguimiento, ni redirección por el servidor de nadie, ni fecha de caducidad: un código que hagas hoy se escaneará igual dentro de diez años, mientras exista aquello a lo que apunta.
Ese último punto es la razón de esta página. Muchos generadores QR «gratis» en realidad crean un enlace corto en su propio servidor y lo meten en el código, para poder contar escaneos y, a menudo, desactivar el código cuando termina una prueba gratuita. Los códigos de esta herramienta son lo que en el sector se llama códigos estáticos. Son más simples y, para la mayoría de usos, la mejor opción, como explicamos más abajo.
Probamos la herramienta como la usarías tú: generamos códigos para distintos tipos de contenido, descodificamos cada uno con un lector QR independiente para comprobar que el contenido volvía exacto, medimos cuánto crecen los códigos a medida que crece el contenido y tapamos partes de los códigos para ver cuánto daño aguanta cada nivel de corrección de errores. Las cifras de abajo salen de esas pruebas.
Cómo crear un código QR
- Elige qué debe hacer el código. Las pestañas de arriba son URL / Texto, Correo, Teléfono, SMS y Wi-Fi. Cada una muestra los campos que necesita.
- Rellena los datos. Para una web, pega la dirección completa con https://. Para el Wi-Fi, escribe el nombre de la red y la contraseña exactamente como son, con mayúsculas y símbolos.
- Elige colores si quieres. Por defecto es un azul marino oscuro sobre blanco, que se escanea sin problemas. Si eliges los tuyos, mantén el código oscuro y el fondo claro; la herramienta avisa si los colores están invertidos o se parecen demasiado.
- Elige la corrección de errores. Media (15 %) viene por defecto y es la adecuada para casi todos los códigos. Más sobre los cuatro niveles abajo.
- Elige el tamaño del PNG. 1024 × 1024 píxeles viene por defecto y basta para casi cualquier impresión de hasta unos 8 cm. Elige 2048 para impresiones mayores o descarga el SVG, que se puede escalar a cualquier tamaño.
- Genera y descarga. Pulsa «Generar Código QR», revisa la vista previa y descarga el PNG o el SVG. Después escanea el archivo descargado con tu móvil antes de imprimirlo en ningún sitio.
Ese último escaneo importa más que cualquier ajuste. Tarda diez segundos y detecta los errores que salen caros después de imprimir: una errata en la dirección, una «s» que falta en https o una contraseña del Wi-Fi con una mayúscula mal puesta.
Códigos QR estáticos y dinámicos: qué te llevas de verdad
Un código QR no es más que información dibujada como un patrón de cuadrados. Al escanearlo, el móvil lee esa información y actúa: abre un enlace, muestra un texto, empieza un correo u ofrece conectarse a una red. Un código estático contiene tu contenido real. Un código dinámico contiene un enlace corto a un servicio, y ese servicio redirige el móvil a tu destino real.
Los códigos dinámicos tienen dos ventajas reales: puedes cambiar adónde lleva el código después de imprimirlo, y el servicio puede contar escaneos. También tienen dos costes reales. El código solo funciona mientras el servicio mantenga el enlace corto y tú mantengas el plan que exija, y cada escaneo pasa por un tercero que ve cuándo y dónde ocurre. Una carta de restaurante, un cartel o una tarjeta de visita impresos con un código dinámico de una prueba gratuita pueden dejar de funcionar cuando la prueba termina.
Esta herramienta solo crea códigos estáticos. Si quieres la flexibilidad de un código dinámico sin depender de nadie, hay un término medio sencillo: haz un código estático que apunte a una página de tu propia web, como tuweb.com/carta, y cambia lo que muestra esa página, o adónde redirige, cuando lo necesites. El enlace sigue en tus manos y puedes contar las visitas con las estadísticas de tu propia web.
Cómo cambia el código según la longitud del contenido
Un código QR crece cuanto más metes en él. El patrón se mide en módulos, los cuadraditos que lo forman. Generamos códigos con contenidos de distinta longitud y contamos los módulos de un lado, en cada nivel de corrección de errores:
- Un enlace de 30 caracteres (https://freeimagescaler.com/qr): 25 módulos en Baja, 29 en Media, 29 en Cuartil y 33 en Alta.
- Un código Wi-Fi típico de 44 caracteres: 29, 29, 33 y 37 módulos.
- Un enlace de tienda de 61 caracteres con un parámetro de seguimiento: 33, 33, 41 y 45 módulos.
- Un enlace de 123 caracteres con tres parámetros de seguimiento: 41, 49, 53 y 61 módulos.
- Un enlace de 254 caracteres: 57, 65, 73 y 85 módulos.
Más módulos en el mismo espacio impreso significa módulos más pequeños, y los módulos pequeños le cuestan más a una cámara, sobre todo de lejos, con poca luz o con un móvil antiguo. El enlace de 123 caracteres en Media tiene casi el triple de módulos que el de 30 (49 × 49 frente a 29 × 29, es decir, 2401 cuadrados frente a 841).
Así que mantén los enlaces cortos. Los parámetros de seguimiento largos son el culpable habitual: tres etiquetas UTM pueden duplicar la longitud de una dirección. Si necesitas seguimiento, usa un parámetro corto, o una ruta corta en tu propio dominio que redirija a la dirección larga. Evita los acortadores públicos para cualquier cosa impresa: no sabes si seguirán funcionando, y cada vez más gente desconfía de escanear códigos que llevan a enlaces cortos desconocidos.
Cómo está hecho un código QR
Conocer las partes de un código QR hace más fácil seguir el resto de esta página y explica algunas reglas.
Los tres cuadrados grandes de las esquinas son los patrones de localización. El lector los busca primero para encontrar el código y saber cómo está orientado, y por eso nunca hay que taparlos. Los códigos más grandes añaden cuadrados más pequeños, los patrones de alineación, que ayudan al lector con códigos impresos en superficies curvas o inclinadas. Entre los patrones de localización corren dos líneas de módulos oscuros y claros alternos, los patrones de sincronización, que indican al lector el tamaño de cada módulo. Junto a los localizadores hay una franja que guarda el nivel de corrección de errores y la máscara usada. Todo lo demás son tus datos más los datos de corrección.
Los códigos tienen 40 tamaños, llamados versiones. La versión 1 mide 21 × 21 módulos y cada versión añade 4 módulos por lado, hasta 177 × 177 en la versión 40. El generador siempre elige la versión más pequeña en la que cabe tu contenido; por eso nuestro enlace de 30 caracteres quedó en 29 × 29 (versión 3) en Media y el de 254 caracteres en 65 × 65 (versión 12).
Caracteres, idiomas y un pequeño truco de tamaño
Los códigos QR guardan algunos tipos de texto de forma más compacta que otros, y el generador elige automáticamente la forma más eficiente. Generamos contenidos de 30 caracteres con corrección Media:
- 30 cifras: 21 módulos, el código QR más pequeño que existe. Los números se guardan de forma muy eficiente.
- Un enlace de 30 caracteres en mayúsculas (HTTPS://FREEIMAGESCALER.COM/QR): 25 módulos.
- El mismo enlace en minúsculas: 29 módulos.
- Una frase de 30 caracteres: 29 módulos.
Las mayúsculas, las cifras y algunos símbolos caben en un modo compacto; las minúsculas necesitan el general. Es un truco útil para códigos impresos muy pequeños: las direcciones web no distinguen mayúsculas en la parte del dominio, y los móviles abren HTTPS://EJEMPLO.COM sin problema. Úsalo solo si el resto del enlace tampoco distingue mayúsculas: muchas webs tratan /Carta y /carta como páginas distintas.
Las letras con tilde, la ñ y los textos en otros alfabetos ocupan más: cada á o ñ usa dos bytes, cada carácter japonés o coreano tres y cada emoji cuatro. 18 caracteres japoneses dieron un código de 33 módulos, más grande que nuestra frase inglesa de 30 caracteres. Para el uso normal no es un problema, pero es otra razón para limitar los códigos impresos a un enlace corto y dejar el texto largo en la página que abre.
Corrección de errores: qué significan los cuatro niveles, probados
Los códigos QR incluyen datos de más que permiten al lector reconstruir el contenido aunque una parte esté sucia, rayada, doblada o tapada. El nivel de corrección decide cuánto: Baja puede recuperar en torno al 7 % de los datos, Media el 15, Cuartil el 25 y Alta el 30. Más margen significa más módulos para el mismo contenido, así que es un equilibrio entre resistencia y densidad.
Para ver qué significa en la práctica, generamos el mismo enlace corto en cada nivel y pintamos un cuadrado en blanco sobre el centro del código, agrandándolo hasta que el código dejó de leerse. Medido como porcentaje del ancho del código:
- Baja se leía con el 20 % del ancho tapado y falló al 25 %.
- Media se leía con el 30 % tapado y falló al 35.
- Cuartil se leía con el 32 % y falló al 38.
- Alta se leía con el 42 % y falló al 45.
Como el cuadrado crece en las dos direcciones, el 42 % del ancho equivale a un 18 % de la superficie del código: un agujero grande, y el código en Alta se seguía leyendo bien. Los daños reales rara vez son tan ordenados y los lectores varían, así que toma estas cifras como una orientación, no como una garantía.
Cuál elegir:
- Media para casi todo: pantallas, folletos, tarjetas de visita, cartas en interiores.
- Cuartil o Alta para códigos que se van a ensuciar o desgastar (en máquinas, en exteriores, en suelos o en envases que se manipulan mucho) y para códigos con un logotipo en el centro.
- Baja solo cuando tienes que meter un contenido largo en muy poco espacio y el código se mantendrá limpio.
Añadir un logotipo
Un logotipo en el centro de un código QR funciona gracias a la corrección de errores: el logo destruye parte del código y el lector reconstruye lo que falta. Esta herramienta no coloca logotipos, pero puedes añadir uno en cualquier programa de diseño, y la descarga en SVG es el mejor punto de partida porque se mantiene nítida a cualquier tamaño.
Según nuestras pruebas, unas pocas reglas mantienen fiable un código con logo:
- Genera el código con corrección Alta.
- Mantén el logo, con su borde blanco incluido, en torno a una cuarta parte del ancho del código (aproximadamente un 6 % de su superficie). Nuestro código en Alta aguantó mucho más, pero el logo gasta el mismo margen que después necesitarán los arañazos y los reflejos.
- Ponlo en el centro. Nunca tapes los tres cuadrados grandes de las esquinas: el lector los usa para encontrar y orientar el código.
- Dale al logo un fondo liso, para que los módulos no se mezclen con él.
- Prueba el diseño final con al menos dos móviles antes de imprimir, uno de ellos antiguo.
Colores que se escanean y colores que no
Los lectores buscan la diferencia entre módulos oscuros y claros. Un código de color está bien mientras esa diferencia siga siendo grande. En nuestras pruebas, un azul oscuro (#1a5fb4) sobre blanco se descodificó sin problemas, mientras que un gris medio (#9a9a9a) sobre blanco, con un contraste inferior a 3 a 1, no se pudo descodificar en absoluto con el lector que usamos, aunque en pantalla se veía perfectamente.
Algunas reglas prácticas:
- Código oscuro, fondo claro. Un código blanco o claro sobre fondo oscuro se llama código invertido. Algunas cámaras de móvil lo leen, pero muchas apps de escaneo y dispositivos antiguos no. Cuando generamos un código invertido, nuestro lector no pudo descodificarlo sin pedirle expresamente que probara a invertir la imagen. La herramienta avisa si eliges colores invertidos.
- Contraste fuerte. Azul marino, negro, verde oscuro, rojo intenso o marrón sobre blanco o crema funcionan. Los pasteles, los grises claros, el amarillo y el naranja sobre blanco normalmente no. La herramienta avisa cuando el contraste es bajo.
- Nada de degradados ni fotos detrás del código. Un fondo recargado hace que algunos módulos que deberían ser claros parezcan oscuros.
- Ojo con la impresión. Un color que en pantalla es oscuro puede salir más claro al imprimir, sobre todo en papel sin estucar. Si dudas, oscurécelo.
Tamaño, zona de silencio e impresión
El borde vacío alrededor de un código QR se llama zona de silencio y forma parte del código. El estándar QR pide al menos cuatro módulos de espacio vacío por cada lado, y esta herramienta añade exactamente eso. No lo recortes ni pongas texto o gráficos pegados al código; el lector necesita ese borde para saber dónde empieza.
Para el tamaño impreso no hay un mínimo oficial único, pero se usan mucho dos reglas prácticas. Primera: para códigos que se escanean de cerca (tarjetas, envases, cartas sobre la mesa), unos 2 × 2 cm es el mínimo práctico para un enlace corto. Segunda: para códigos que se escanean desde más lejos, haz el código de aproximadamente una décima parte de la distancia de escaneo; un código que se escanea a 1 metro debería medir unos 10 cm, y uno en un cartel al otro lado de una sala, más aún. Las dos suponen un enlace corto en corrección Media; un contenido largo significa módulos más pequeños y necesita una impresión mayor.
En cuanto al archivo:
- PNG de 1024 × 1024 (por defecto) se imprime nítido hasta unos 8,7 cm de ancho a 300 píxeles por pulgada, suficiente para folletos, tarjetas, etiquetas y cartas.
- PNG de 2048 × 2048 llega a unos 17 cm a 300 ppp, para carteles y letreros.
- PNG de 256 o 512 es para pantallas: correos, presentaciones, webs.
- SVG es un archivo vectorial, así que no tiene tamaño en píxeles. Dáselo a una imprenta o a un diseñador, o úsalo en Word, herramientas de diseño online, Illustrator o InDesign para cualquier cosa grande.
No amplíes un PNG pequeño para una impresión grande: los bordes de los módulos se ablandan. Genera uno más grande o usa el SVG. Y si necesitas reducir el peso de la imagen de un código para una web, nuestro compresor de imágenes puede hacerlo, aunque los códigos QR ya pesan muy poco en PNG porque están hechos de colores planos.
Cada tipo de código QR, explicado
URL / Texto
Pega una dirección web completa, empezando por https://, y los móviles ofrecerán abrirla. Sin el https:// muchos móviles tratan el contenido como texto simple y solo lo muestran, que es un motivo frecuente de que un código impreso «no funcione». El texto simple también es útil: un número de serie, unas instrucciones breves, un código de referencia. Solo recuerda que los códigos de texto no enlazan a ningún sitio.
Correo
Introduce una dirección y, si quieres, un asunto y un mensaje. Al escanear se abre la app de correo del móvil con un correo nuevo ya dirigido y rellenado, listo para enviar. La persona tiene que pulsar enviar, así que no sale nada sin su acción. Algunas apps de correo ignoran el cuerpo del mensaje prerrellenado; la dirección y el asunto se respetan con más fiabilidad.
Teléfono
Al escanear un código de teléfono, el móvil ofrece llamar al número. Incluye siempre el prefijo del país con el signo más (por ejemplo, +34 912 345 678), para que el número funcione también con móviles extranjeros y en llamadas desde fuera.
SMS
Un código SMS abre la app de mensajes con un número y un texto ya escritos, como una palabra clave para reservar o «Mesa 4, por favor». Igual que con el correo, la persona lo envía ella misma. Descodificamos nuestro código de prueba y recuperamos exactamente el número y el mensaje que habíamos escrito.
Wi-Fi
Un código Wi-Fi permite a tus invitados conectarse a tu red apuntando con la cámara, sin escribir ninguna contraseña. Introduce el nombre de la red (SSID) tal como aparece, la contraseña y el tipo de seguridad: WPA / WPA2 para casi cualquier red de casa u oficina, Ninguna para redes abiertas. Marca «Red oculta» si tu red no emite su nombre.
Las contraseñas con caracteres especiales requieren cuidado en los códigos Wi-Fi: el punto y coma, los dos puntos, la coma, las comillas y la barra invertida tienen un significado especial en el formato Wi-Fi y hay que marcarlos para que se lean como parte de la contraseña. La herramienta lo hace sola. Probamos una red llamada «Cafe; Guest» con la contraseña pa;ss:wo,rd"x\y, y el código descodificado contenía ambas exactamente, bien marcadas. Nuestra guía del código QR para Wi-Fi entra en detalle, incluido dónde encontrar los datos de tu red y cómo imprimir un cartel para invitados.
Lo que esta herramienta no crea
Algunos códigos siguen formatos propios que esta herramienta no ofrece: los códigos de pago de bancos y apps de pago, y las tarjetas de contacto (vCard) que se guardan directamente en la agenda. Los códigos de pago genéralos siempre desde la app o el servicio de tu banco, que comprueba los datos. Para una tarjeta de visita, un enlace a tu página de contacto cumple la misma función con una ventaja: si cambia tu número, actualizas la página, no mil tarjetas impresas.
Antes de imprimir: una comprobación de cinco minutos
La mayoría de problemas con códigos QR aparecen después de imprimir, cuando salen caros. Una rutina corta detecta casi todos:
- Escanea el archivo descargado, no la vista previa, con dos móviles distintos, mejor uno antiguo y otro con otro sistema (iPhone y Android).
- Comprueba adónde lleva. ¿Abre el enlace la página correcta también con datos móviles, no solo en el Wi-Fi de la oficina? ¿El código Wi-Fi conecta de verdad?
- Imprime una copia de prueba a tamaño real en el papel real y escanéala con la luz del sitio donde irá. El papel brillante y los focos producen reflejos que una prueba en pantalla nunca muestra.
- Escanea desde la distancia real. Si la gente va a estar a un metro, prueba a un metro.
- Guarda el original. Conserva el contenido codificado y el SVG, para poder hacer un código idéntico más adelante o comprobar qué contiene uno antiguo.
Que la página detrás del código merezca el escaneo
Un código QR es una promesa: escanéame y tendrás algo útil, ahora mismo, en tu móvil. La página que abre decide si la gente escaneará el siguiente. Asegúrate de que funciona bien en una pantalla pequeña, carga rápido con datos móviles y muestra lo que prometía el cartel sin un registro, una descarga de app o un muro de cookies por medio. Las imágenes grandes son la causa más habitual de que esas páginas carguen lento; reducirlas a unos 1080 píxeles de ancho y comprimirlas con el compresor de imágenes suele resolverlo. Si el código lleva a una carta o lista de precios, una página web sencilla se lee mejor en el móvil que un PDF.
Dónde los códigos QR se ganan su sitio
Un código QR merece la pena cuando le ahorra a alguien escribir algo largo o incómodo en el móvil, justo donde está. Cuando no es así, una dirección corta impresa suele ser más amable. Estos son los sitios donde los códigos mejor cumplen su función:
- Cartas y listas de precios. Enlaza a una página de tu propia web en lugar de a un PDF que hay que descargar. Imprime el código de al menos 3 cm de ancho en los soportes de mesa y ten la carta en papel para quien la prefiera.
- Tarjetas de visita. Un enlace a tu página de contacto o portafolio. A este tamaño, usa un enlace muy corto y corrección Media.
- Carteles y folletos. Pon el código donde la gente se para y espera, a la altura de los ojos, con una línea que diga qué van a encontrar («Escanea para ver el horario»). La gente escanea más cuando sabe para qué.
- Wi-Fi para invitados. Una tarjeta enmarcada en una habitación, una recepción o una cafetería te ahorra deletrear contraseñas. Si cambias la contraseña, imprime otra tarjeta.
- Envases y manuales. Enlaza a vídeos de instalación o páginas de soporte. Usa Cuartil o Alta si el envase se va a manipular mucho.
- Eventos. Programa, plano o página de inscripción. Prueba el código en el material impreso real y con la luz real antes de abrir las puertas.
Códigos QR en pantallas, presentaciones y vídeos
Los códigos en pantalla siguen las mismas reglas que los impresos, con algunos matices. Las pantallas brillan, así que un fondo blanco puro puede deslumbrar alrededor de los módulos en una sala oscura; un blanco algo roto o una pantalla con menos brillo ayudan. En una presentación, pon el código grande, en su propia diapositiva o en una esquina que se lea desde la última fila, y déjalo el tiempo suficiente para que la gente saque el móvil: medio minuto no es demasiado. En un vídeo, mantén el código varios segundos en pantalla y evita movimientos o zooms mientras se ve.
En redes sociales, piensa en quién lo ve: la mayoría ve tu publicación en el mismo móvil con el que tendría que escanear, y un móvil no puede escanear fácilmente su propia pantalla. Ahí suele funcionar mejor un enlace que se pueda tocar; guarda el código para la versión que se verá en una pantalla grande o en papel. Para pantallas en general, el PNG de 512 px es más que suficiente y mantiene ligeros los archivos de presentaciones y los correos.
Seguridad de los códigos QR, para quien los crea y para quien los escanea
Como un código QR oculta adónde lleva, a veces hay estafadores que pegan sus propios códigos encima de los legítimos en parquímetros, carteles y mesas de restaurantes, para llevar a la gente a páginas de pago falsas. Si pones códigos en lugares públicos, puedes ponérselo más difícil: usa un enlace en tu propio dominio reconocible en vez de un acortador, para que la gente vea adónde va cuando el móvil muestra la dirección antes de abrirla; revisa de vez en cuando tus códigos por si alguien ha pegado una pegatina encima; e imprime junto al código una versión corta de la dirección como alternativa.
Al escanear, mira la dirección que muestra el móvil antes de tocarla, y desconfía de cualquier código que lleve a una página de pago o de inicio de sesión que no esperabas.
Privacidad: tus datos se quedan en tu dispositivo
El código lo genera una pequeña biblioteca de código abierto que funciona en tu navegador. Lo que escribes, incluidas las contraseñas del Wi-Fi, nunca se envía a un servidor ni se guarda o registra en esta web. Eso importa sobre todo con los códigos Wi-Fi: un generador que funciona en un servidor tiene, aunque sea un momento, el nombre de tu red y tu contraseña.
El código terminado solo contiene lo que escribiste. No hay enlace de seguimiento, así que nadie, ni nosotros, puede ver cuándo o dónde se escanea tu código.
Solución de problemas
El código no se escanea
Revisa, en este orden: contraste (oscuro sobre claro, diferencia marcada), tamaño (suficiente para la distancia), zona de silencio (el borde blanco no está recortado ni tapado), superficie (el plastificado brillante puede reflejar la luz hacia la cámara; prueba con acabado mate) y calidad de impresión (bordes borrosos o manchados). Si el contenido es largo, acortarlo agranda los módulos y ayuda más que cualquier otra cosa.
Abre una búsqueda o muestra texto en vez de una web
A la dirección le falta el https://. Añádelo y vuelve a generar el código.
Los móviles ven la red Wi-Fi pero no conectan
Comprueba que el nombre de la red y la contraseña coinciden exactamente, con mayúsculas y espacios al final incluidos, y que el tipo de seguridad es el correcto. Si tu red está oculta, marca «Red oculta». Si cambiaste la contraseña después de imprimir, hay que hacer el código de nuevo.
Los colores que elegí muestran un aviso
La herramienta detectó un código invertido (claro sobre oscuro) o poco contraste. Genera el código igualmente, pero pruébalo con varios móviles; mejor aún, usa un color de código más oscuro o un fondo más claro.
El código impreso se ve borroso
El PNG se amplió por encima de su tamaño. Usa el PNG de 2048 px o el SVG para impresiones grandes. Una copia en JPG muy comprimida también emborrona los bordes de los módulos; guarda los códigos QR en PNG o SVG.
Si tu problema no aparece aquí, la página de solución de problemas reúne soluciones para todas las herramientas del sitio.
Cómo se compara
Los generadores que piden registro suelen crear códigos dinámicos con estadísticas de escaneo y destino editable. Es útil para campañas de marketing, pero lee las condiciones: algunos desactivan los códigos cuando termina una suscripción o una prueba.
Las opciones integradas existen para tareas concretas. Chrome en el ordenador puede crear un código QR de la página que estás viendo desde su menú de compartir. Android puede mostrar un código QR de la red Wi-Fi a la que estás conectado en sus ajustes de Wi-Fi, y los iPhone recientes pueden hacerlo desde la app Contraseñas. Son prácticas, pero no dan control sobre el tamaño, los colores ni la corrección de errores.
Los programas de diseño suelen incluir generadores QR que encajan con el trabajo de maquetación, si ya usas alguno.
Esta herramienta reúne los tipos más habituales en un sitio, crea códigos estáticos que no caducan, marca bien las contraseñas Wi-Fi, te da archivos PNG y SVG listos para imprimir y nunca envía tu información a ningún sitio.
Herramientas y guías relacionadas
- ¿Vas a configurar un Wi-Fi para invitados? Lee la guía del código QR para Wi-Fi antes de imprimir.
- ¿Necesitas un logotipo para el código? Déjalo limpio con la herramienta para quitar el fondo, cuádralo con el recortador de imágenes y amplía uno pequeño con el upscaler de imágenes con IA.
- ¿El código va en una web o en un correo? El compresor de imágenes mantiene el archivo ligero.
